6 jul 2015

LOS PEORES TRABAJOS DEL MUNDO

¿Te has imaginado cuál trabajo es el peor para ti? En esta lotería (y lucha constante) por un puesto de trabajo, voy a ponerte en la piel de personas que, o bien por su cultura o creencia, les podría tocar el peor puesto de trabajo de su vida.



I
CARNICO PORCINO: Estar en una tienda vendiendo carne, o un matadero fileteándola, no es un trabajo que un vegetariano o vegano esté dispuesto a honrar… sin embargo, un musulmán muy religioso puede verse torturado en un entorno laboral rodeado de cerdos, ¿y sabes qué? Yo conocí un caso así hace muchos años.



II
EL OPOSITOR: Alguien que estudia para conseguir una vacante para el gobierno, cuando la consigue, vive una gran satisfacción. Y más si trabaja para el político a quien votó, ¿pero qué ocurriría si su jefe fuese otro político que detesta y cada día cuando lo ve quiere verlo muerto? Sin duda será el funcionario más desafortunado del mundo.



III
ENCICLOPEDIAMAN: ¿Quién no ha visto hace años el típico vendedor de enciclopedias? Aunque no los veáis hoy día, siguen existiendo. ¿Y si el vendedor pretende que le compres la fuente su enciclopedia como la máxima de la sabiduría, pero él es un analfabeto? Cada vez que vendiera un lote, el resentimiento lo carcomería hasta lo más profundo y, haciendo una bola de malos sentimientos contra él mismo, no tardaría en pedir apoyo psicológico.



IV
Anticriminologo: Después de estudiar largos años para prevenir la delincuencia, y probar suerte en diferentes sectores donde ni siquiera le dan una oportunidad, el criminólogo desiste, y un buen día recibe la visita de un gran criminal que le propone trabajar para él. Si acepta, todo lo que ha estudiado y todos los principios por los que se regía acabarían en una depresión tan angustiosa, que nunca se podría perdonar.



V
Tienda erótica: Algunos que acuden a estas tiendas para aumentar su erotismo, recrearse en el sexo, o pedir consejo a alguien experimentado, si supieran que vendedor padece de impotencia eréctil, sus ventas caerían, y él se sentiría en la peor pesadilla existencial; una situación más que paradójica para aquel que pretende comerciar con algo que por desgracia no disfruta.



VI
Dietista: ¿Y si tu dietista nutricionista, por supuesto titulado, fuera un profesional obeso? ¿Qué tipo de confianza despertaría para que visitases su consulta? Seguramente le resultaría imposible recetar sus dietas de adelgazamiento, por no dar precisamente esa imagen… (De este también conozco un caso)

Este post nos hace reflexionar sobre algo muy importante: los trabajos que para algunos pueden ser una meta o un herramienta para subsistir, para otros puede ser un gran dolor de cabeza. No lo olvides: aún queda mucho para que todos los trabajos sean dignos, y para que todos puedan disfrutar de uno. Si se te ocurren peores trabajos que estos, no dudes en comentarlo al pié de este post.

Deseo que este post te haya gustado leerlo, tanto como a mí me ha gustado hacerlo. Agrégame a mis redes sociales si quieres ver más contenidos como este. Muchas gracias.


David Moreno Ruiz.

No hay comentarios:

Publicar un comentario