24 jul 2015

LAS ETAPAS DE LA VIDA

Todos y cada uno de nosotros pasamos por ocho etapas en nuestra corta e interesante vida. Debemos sobrevivir a cada una de ellas y explotarlas para nuestro beneficio. En Detetive Sanitarium te hablaré todo cuanto debes saber de cada una de ellas.



A veces olvidamos que somos un animal biopsicosocial. Un poco diferente al resto de animales, pero no te quepa duda que compartimos la mayor parte de rasgos con ellos.



Antes de nacer, por ejemplo, cuando eramos un vulgar embrión, es donde queda demostrado que en algún momento de la historia muy pero muy lejana, estuvimos estrechamente relacionados con el resto de animales. Son, por así decirlo, unos primos lejanos que no solemos aceptar en nuestra manada. Salvo nuestro amigo el perro, el cual adiestramos desde tiempos inmemoriales; pero ese es otro tema que hoy no toca.


ETAPA I
ESPERANZA

La primera etapa de la vida es idéntica a la mayor parte de mamíferos y seres que compartieron ADN con nosotros. Cuando nacemos, hasta el primer año, nuestro éxito más inmediato como bebés, es sentirnos protegidos y seguros. Eso determinará en gran medida los acontecimientos de la segunda etapa de la vida.

Desproteger al pequeño, y abandonarlo, puede hacerlo pasar a la siguiente etapa con una agravada desconfianza.


ETAPA 2
VOLUNTAD

Desde el primer año hasta aproximadamente los 3, si todo va por donde deber ir, se atreverá a hacer cosas, a explorarlas, tocarlas, olerlas y escucharlas, y cada vez necesitará menos ayuda para hacerlas.

Sin embargo, si está demasiado controlado por los padres, las dudas lo invadirán, y podría llegar a tener una vergüenza paralizante.


ETAPA 3
DETERMINACIÓN

El 4º y 5º de año de un niño es el precursor del talento, es donde se forjan algunas de las habilidades que después, por bien o por mal, las arcillará para sí mismo. La imaginación coordinará sus actividades, y con orgullo, las hará para que sus padres y familiares le den su aprobación.

Si el niño no tomase la iniciativa, su espontaneidad sería atacada por la culpabilidad.


ETAPA 4
COMPETENCIA

Todo cambia desde los 6 años hasta que entre a los 11. Querrá ser el mejor y emprender miles de cosas, siempre y cuando esté motivado. Querrá saber quién es y qué puede hacer, y usará grandes recursos mentales que, en esta etapa, aún se estarán formando.

Sin olvidar, claro, que puede carecer de iniciativa si no se le enseñan responsabilidades mínimas, siendo perezoso, o peor aún, sintiendo inferioridad.


ETAPA 5
FIDELIDAD

La sacudida hormonal empezará a los 12 años y, algunas veces, terminará sobre los 18. Aquí tendrá las ideas mucho más amuebladas, pero solo las de aprendizaje y sexualidad le llamarán la atención. Se centrará de sobremanera en saber y conocer, sobre todo de sí mismo y sus capacidades.

Si no es capaz de asumir responsabilidades, puede que no sepa situarse en un trabajo o en la escuela. Y de no relacionarse con diferentes roles, bien podría confundirlos.


ETAPA 6
AMOR

Cuando tenga capacidad de entrega y vínculos sociales abiertos, estará en una de las etapas más importantes, que suele darse desde los 19 hasta los 24. Buscará intimidad, y se deberá respetar para no empobrecer su entrega a los demás.

Por el contrario, si no puede sintetizar lo anterior dicho, el joven adulto tendrá problemas de humor y de carácter, bien podría caer en la rebeldía injustificada, aislarse del mundo, o un sinfín de misterios malignos.


ETAPA 7
CUIDADO

Esta etapa de la vida es la que más depresiones y trastornos de ansiedad registra. Sin embargo, muchas veces se pueden evitar, si centra sus fuerzas en la productividad y colabora con las diferentes etapas. También es la etapa donde se puede ser más creativo y, casi siempre, es la más importante de los seres humanos. Dura desde los 25 hasta los 65 años.

Contrariamente, y aparte de angustias psicológicas, si no saca lo mejor de él, le acechará el empobrecimiento temprano y la improductividad. Y a veces peor: podría ser un terrible egocéntrico.


ETAPA 8
SABIDURÍA

Es sabido que la última etapa de la vida puede llevarse de dos maneras: con satisfacción por todo lo vivido y compartido con el mundo, o con la desesperación de haber perdido el tiempo, y saber que la vida termina, quedando totalmente en el olvido, sin pena ni gloria, retirándose de un mundo del cual pudo haber hecho algo más que quejarse o compartir llantos innecesarios.



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David Moreno Ruiz.

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