Todos y cada
uno de nosotros pasamos por ocho etapas en nuestra corta e interesante vida. Debemos sobrevivir a cada una de ellas y explotarlas para nuestro beneficio. En Detetive Sanitarium te hablaré todo cuanto debes saber de cada una de ellas.
A veces
olvidamos que somos un animal biopsicosocial. Un poco diferente al resto de
animales, pero no te quepa duda que compartimos la mayor parte de rasgos con
ellos.
Antes de
nacer, por ejemplo, cuando eramos un vulgar embrión, es donde queda demostrado
que en algún momento de la historia muy pero muy lejana, estuvimos
estrechamente relacionados con el resto de animales. Son, por así decirlo, unos
primos lejanos que no solemos aceptar en nuestra manada. Salvo nuestro amigo el
perro, el cual adiestramos desde tiempos inmemoriales; pero ese es otro tema que
hoy no toca.
ETAPA I
ESPERANZA
La primera
etapa de la vida es idéntica a la mayor parte de mamíferos y seres que compartieron
ADN con nosotros. Cuando nacemos, hasta el primer año, nuestro éxito más
inmediato como bebés, es sentirnos protegidos y seguros. Eso determinará en
gran medida los acontecimientos de la segunda etapa de la vida.
Desproteger al
pequeño, y abandonarlo, puede hacerlo pasar a la siguiente etapa con una agravada
desconfianza.
ETAPA 2
VOLUNTAD
Desde el
primer año hasta aproximadamente los 3, si todo va por donde deber ir, se
atreverá a hacer cosas, a explorarlas, tocarlas, olerlas y escucharlas, y cada
vez necesitará menos ayuda para hacerlas.
Sin embargo,
si está demasiado controlado por los padres, las dudas lo invadirán, y podría
llegar a tener una vergüenza paralizante.
ETAPA 3
DETERMINACIÓN
El 4º y 5º de
año de un niño es el precursor del talento, es donde se forjan algunas de las
habilidades que después, por bien o por mal, las arcillará para sí mismo. La
imaginación coordinará sus actividades, y con orgullo, las hará para que sus
padres y familiares le den su aprobación.
Si el niño no
tomase la iniciativa, su espontaneidad sería atacada por la culpabilidad.
ETAPA 4
COMPETENCIA
Todo cambia
desde los 6 años hasta que entre a los 11. Querrá ser el mejor y emprender
miles de cosas, siempre y cuando esté motivado. Querrá saber quién es y qué
puede hacer, y usará grandes recursos mentales que, en esta etapa, aún se estarán
formando.
Sin olvidar,
claro, que puede carecer de iniciativa si no se le enseñan responsabilidades
mínimas, siendo perezoso, o peor aún, sintiendo inferioridad.
ETAPA 5
FIDELIDAD
La sacudida
hormonal empezará a los 12 años y, algunas veces, terminará sobre los 18. Aquí
tendrá las ideas mucho más amuebladas, pero solo las de aprendizaje y
sexualidad le llamarán la atención. Se centrará de sobremanera en saber y
conocer, sobre todo de sí mismo y sus capacidades.
Si no es capaz
de asumir responsabilidades, puede que no sepa situarse en un trabajo o en la
escuela. Y de no relacionarse con diferentes roles, bien podría confundirlos.
ETAPA 6
AMOR
Cuando tenga
capacidad de entrega y vínculos sociales abiertos, estará en una de las etapas
más importantes, que suele darse desde los 19 hasta los 24. Buscará intimidad,
y se deberá respetar para no empobrecer su entrega a los demás.
Por el
contrario, si no puede sintetizar lo anterior dicho, el joven adulto tendrá
problemas de humor y de carácter, bien podría caer en la rebeldía
injustificada, aislarse del mundo, o un sinfín de misterios malignos.
ETAPA 7
CUIDADO
Esta etapa de
la vida es la que más depresiones y trastornos de ansiedad registra. Sin
embargo, muchas veces se pueden evitar, si centra sus fuerzas en la
productividad y colabora con las diferentes etapas. También es la etapa donde
se puede ser más creativo y, casi siempre, es la más importante de los seres
humanos. Dura desde los 25 hasta los 65 años.
Contrariamente,
y aparte de angustias psicológicas, si no saca lo mejor de él, le acechará el
empobrecimiento temprano y la improductividad. Y a veces peor: podría ser un
terrible egocéntrico.
ETAPA 8
SABIDURÍA
Es sabido que la
última etapa de la vida puede llevarse de dos maneras: con satisfacción por
todo lo vivido y compartido con el mundo, o con la desesperación de haber
perdido el tiempo, y saber que la vida termina, quedando totalmente en el
olvido, sin pena ni gloria, retirándose de un mundo del cual pudo haber hecho algo más que
quejarse o compartir llantos innecesarios.
Deseo que este
post te haya gustado leerlo, tanto como a mí me ha gustado hacerlo. Agrégame
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David
Moreno Ruiz.



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