19 jun 2015

¿TE ATREVERÍAS A HACER HUELGA DE HAMBRE?



Para que tus derechos no sean recortados, unos pocos valientes son capaces de desnutrirse bajo su cuenta y riesgo, y muy pocas veces piden la opinión de un profesional de la salud, sea un médico, enfermero, dietista-nutricionista, odontólogo, o psicólogo. Ello implica consecuencias que quizás no contemplaste. Si eres capaz de abandonar el alimento por una causa justa, quiero que tengas en cuenta esta publicación. 





Empecemos

Cuando lleves un día y medio de ayuno, la reserva de glucosa del hígado (glucógeno) y la que haya en el tejido muscular, se liberarán para que no se produzcan daños cerebrales y puedan mantenerse las proteínas. Todo ello te aportará energía tan solo doce horas más… (Y esto no ha hecho más empeorar)

A partir de aquí el páncreas dice: ¡basta ya! Y deja de fabricar insulina para que las células no recojan azúcar, haciendo que los tejidos liberen proteínas mientras el hígado las trocea para conseguir más glucosa. Al quinto o sexto día se agota la glucosa y el glucógeno y, cuando te mires en el espejo, descubrirás qué está usando es su lugar… Tus grasas desaparecerán como por arte de magia.

A las dos semanas te olerá aliento por la descomposición de grasas, y cuando te huelas la orina, desearás vomitar lo que tu estómago no tiene. Tu cuerpo degradará más grasas, encogerá tus músculos, debilitará tu hígado y riñones, y para que puedas sobrevivir, sobrecalentará el miocardio (músculo del corazón para quien no lo sepa). ¿Lo peor? Con un poco de mala suerte puedes ver alucinaciones o perder algunos sentidos...

Cuando lleves tres semanas de ayuno desearás coserte la boca para seguir con tu huelga de hambre. Tu estomago se comerá a él mismo, el abatimiento te impedirá vocalizar el terrible hambre que sufres y, de tener comida cerca, querrás engullirla. ¡Pero no podrás! Tu estomago no será más grande que una pelota de tenis, e ingerir un pequeño manjar te lo haría añicos literalmente. De aquí en adelante, el azar decidirá si tu riesgo de muerte es cerebral, o por fallo cardíaco.

Las reservas energéticas para un hombre medio de 70 kg de peso y 1,70 m de altura. Teniendo un metabolismo basal de 40 kcal/h, posee un requerimiento energético de 1.700 kcal/en 24 h . Teniendo una reserva energética de 125.640 kcal teóricamente podría resistir con un ayuno hídrico 74 días.

(Cahill y Owen)

Recuerda que la ética médica, salvo en contados países, respetará el “suicidio gastronómico” y no interferirá en tu decisión de pasar hambre, salvo si entras en shock (casi siempre cuando es demasiado tarde). El hilo entre salvar una vida o dejarla morir es muy estrecho cuando el paciente deniega tu ayuda.

Para poner la guinda sobre el pastel, ¿qué ocurriría si unos días (o meses) antes de la huelga de hambre consumiste algún fármaco absorbido vía grasa? ¿Sabes qué efecto liberaría en un cuerpo débil? Y no olvidemos que el THC del cannabis dura hasta tres meses en el organismo por ser liposoluble. Solo de imaginar que pasas hambre por una noble causa y encima te drogas sin saberlo, da escalofríos.

Estoy a favor de las buenas causas, y estoy convencido que el público de Detective Sanitarivm dejaría lo que hace por ayudar al mundo a hacerlo mejor, pero siendo realistas, salvo que tengas millones de seguidores, dejar de comer solo te puede llevar al cementerio.

 Kevin Carter fotografió esta escena, y más tarde se suicidó por sentirse culpable por no haber ayudado a la niña desnutrida a punto de ser pasto de un buitre. En su nota de suicidio comparó el capitalismo como el buitre que acecha al indefenso, y él como la indiferencia. Haz clik aquí para conocer la historia del fotógrafo.


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David Moreno Ruiz.

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