Hasta hoy
resuena el mensaje que el otorrinolaringólogo Alfred A.Tomatis (1920-2001) lanzó al mundo con
su libro “Pourquoi Mozart”. Afirmaba
que la música de Mozart tiene efectos terapéuticos para los jóvenes. Su método
consistía en estimular el oído con dicha música para curar enfermedades
mentales y mejorar conductas.
Me gustaría discutir los supuestos efectos
terapéuticos, considerándome cercano a la música de Mozart, y sin embargo,
igual de próximo a la sanidad. Sabemos que la música ejerce un empujón para
subrayar las mejores escenas de muchas películas y obras teatro. Eso no parece
un efecto terapéutico, y para un servidor, solo es un tipo de comunicación o
vehículo para ampliar las emociones. Hay canciones que nos harán estremecer,
recordar, olvidar, o activar la motivación, ¿pero ello puede considerarse
terapéutico? Aún no existe una canción que alivie el mismo síntoma a todo ser
viviente. No obstante, el efecto de la música, y en concreto la de Mozart, es
objeto de estudio y existen teorías al respecto.
Se cree que
los efectos de dicha música es terapéutica, gracias a la psicóloga Frances
Rauscher (de la Universidad de California), que reunió a tres grupos de treinta
y seis alumnos para experimentar sobre el Efecto Mozart. Aquí tienes un esquema
con sus resultados.
Para ver el artículo en inglés haz click a aquí.
Antes de ir a
tu tienda habitual para hacerte con el inmenso temario de Mozart para amartillárselo
a tus hijos, ¡espera! A raíz del anterior experimento, otros lo llevaron más
allá, y mutilaron el experimento de la psicóloga F. Rauscher como incompleto e
impreciso. Después de investigar a 3000 jóvenes y comprobar que ninguno incrementó
en absoluto su inteligencia o rasgos cognitivos (y si aumentaban, no duraban
más de 12 minutos), lo peor fue que esta noticia no hizo ni una tercera parte
de eco respecto a la anterior, y el mito del Efecto Mozart no logró desarticularse
(socialmente hablando). Si quieres ver el artículo haz click a aquí.
Piensa lo
siguiente: cuando el primer experimento del Efecto Mozart salió a la luz, la
venta de discos de este autor se multiplicó un 300% en EEUU, en algunos países
europeos, y otros latinoamericanos. ¿Qué habría ocurrido si el otro artículo
hubiera brillado con más fuerza? Lo dejo a criterio libre.
Quiero
compartir contigo una segunda y última reflexión. La música clásica (o de
culto), está muy castigada por una oleada de artistas que, siendo de otra
calidad y trayectoria musical más comercial, junto a otros que avivan el
machismo (Reggaeton), o el racismo (rock nazi), te apartan de Mozart: un genio
que componía óperas a los 5 años, y dejó más de 600 obras al fallecer a los 33
años, es menester empezar a sustituir algunas canciones inocuas de tu vida, por
alguna de Mozart. Eso sí puede considerarse un acto terapéutico.
Deseo que este
post te haya gustado leerlo, tanto como a mí me ha gustado hacerlo. Agrégame
a mis redes sociales si quieres ver más contenidos como este. Muchas gracias.
David Moreno Ruiz.
David Moreno Ruiz.



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