El
físico, matemático, y filósofo René Descartes, fue un distinguido de la
revolución científica, que en el 1637 publicó el Discurso del método (discurso, y no tratado, porque no
quería instruir a nadie, sino hablar introspectivamente). En la última
parte se mostró contrariado por qué dirían o qué harían los teólogos de su
época al leer su manuscrito; imaginó que la historia de Galileo con iglesia
católica se repetiría, y por ello pensó en dedicarse a la medicina después de
publicarlo, argumentando que él deseaba ser útil, y no importante. Sin saberlo,
su obra te implicaba en las preguntas filosóficas y científicas más
deslumbrantes de todos los tiempos.
Este post expondrá
la segunda parte del discurso de manera que cualquiera pueda entenderlo y
disfrutarlo su día a día.
Descartes
propone renunciar a las opiniones y rumores. Que olvidemos lo que hemos
aprendido y lo que hemos obtenido de los demás, y distingamos lo verdadero de
lo falso con cuatro reglas. Para entenderlas, te propongo este experimento: visualiza
el agua de una ciénaga, y fíltrala en un embudo para deshacerte de las piedras
y hierbajos.
Cuando los cuerpos
extraños hayan quedado atrás, filtra la grava y los cuerpos intermedios con
un segundo filtro.
Es cuestión de
tiempo que los cuerpos pesados queden al fondo, y los livianos floten en la
superficie. ¡No te confíes de esa verdad a medias! Otro filtro eliminará los
cuerpos imperceptibles.
Aunque el
contenido se claro como el agua de manantial, al microscopio quedarán pequeñas
colonias de bacterias u otros parásitos que no dudarán infectarnos. Cuece toda la
impureza a fuego lento.
Tu
viaje a la lógica acaba de empezar y su recorrido te abrirá nuevos caminos
donde solo te aguardará la verdad. Cierra los ojos y visualiza tus ideales
políticos, tus prejuicios, las opiniones de tus cercanos, las de cualquier
mito, y las prematuras conjeturas sobre la sociedad: saca todo eso de la ciénaga
y pásalo filtro por filtro; sorpréndete luego, cuando descubras que mucha de la
información que poseías estaba contaminada sin que lo supieras.
Deseo que este
post te haya gustado leerlo, tanto como a mí me ha gustado hacerlo. Agrégame a mis
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