Puede que dejes
de ser el mismo después de leer esta publicación. Es muy probable que tu visión
sobre los parásitos, y una de las peores tácticas que usan para proliferar, te
desencajen el rostro como la peor cosa que hayas leído jamás.
Es sabido que
los parásitos se adaptan de forma increíble y sobreviven a adversidades
calamitosas que otros seres, por su naturaleza, les resultaría imposible. De
estos hay virus, bacterias, protozoos, pero te hablaré de otros muy distintos:
los hongos.
Los hongos
tienen miles de formas y algunos pueden generar sustancias químicas para uso terapéutico,
como potentes antibióticos; otros son responsables de intoxicaciones; y unos
pocos contaminan más que un naufragio de petróleo. Sin embargo, los más
impresionantes son los que usan al huésped y lo enferman. Muchas plantas y a un amplio repertorio de
animales sufren todo tipo de micosis a diario, y no te quepan dudas que algunos
hongos son un fastidio para cualquier humano.
Que los
parásitos saprofitos (los que ayudan al huésped) no sean los más abundantes, demuestra
que la naturaleza muchas veces es poco amable, y si un ser vivo ha de usar,
despedazar, o incluso manipular mentalmente a otro para subsistir, no le
temblarán las células al hacerlo.
Cuando haya un
listado de los parásitos más despiadados, en el puesto ganador siempre estará
el hongo Cordyceps Unilateralis: el terror de las hormigas. Sus mecanismos incluyen usar al huésped como escudo, y ordenarle qué hacer y dónde morir.
Esto no ha hecho más que empezar: mira el ciclo del parásito, y alucina.
INFECCIÓN: La hormiga busca alimento en una zona infestada de esporas microscópicas. Las esporas penetran la cáscara de la hormiga y se instalan en su interior.
INFECCIÓN: La hormiga busca alimento en una zona infestada de esporas microscópicas. Las esporas penetran la cáscara de la hormiga y se instalan en su interior.
ABRAZO DE LA MUERTE: La hormiga
deja su colonia o es expulsada por su comportamiento anormal, y el hongo le
ordena que se instale en la hoja de un árbol para que muera anclada en el vaso
de la hoja.
EL CRECIMIENTO FÚNGICO: El hongo
devora el interior de la hormiga y usa su piel como armadura. Poco después, el hongo saca un
tentáculo de esporas por la parte posterior de la cabeza de la hormiga, y lo
hace crecer.
ZONA DE INFECCIÓN: El hongo
libera esporas en un radio de diez metros cuadrados para atacar a más hormigas,
garantizando su cruel ciclo vital.
No creas que
este parásito lleva cuatro días entre nosotros. El equipo del Dr. Hugues descubrió este hongo en un fósil de una hoja de 48 millones de años.
Este hongo es
capaz de transformar una hormiga en un zombi. Cuando recuerdes que los centenares
de miles de virus, hongos, y parásitos que cada día mutan y se adaptan a nuevos
huéspedes, verás que los largometrajes de muertos vivientes algún día podrían
ser reales. ¿No lo crees así? Quizás debas ser una hormiga para creerlo.
Deseo que este
post te haya gustado leerlo, tanto como a mí me ha gustado hacerlo. Agrégame
a mis redes sociales si quieres ver más contenidos como este. Muchas gracias.
David Moreno Ruiz.
David Moreno Ruiz.







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