10 jun 2015

El parásito mentalista


Puede que dejes de ser el mismo después de leer esta publicación. Es muy probable que tu visión sobre los parásitos, y una de las peores tácticas que usan para proliferar, te desencajen el rostro como la peor cosa que hayas leído jamás.

Es sabido que los parásitos se adaptan de forma increíble y sobreviven a adversidades calamitosas que otros seres, por su naturaleza, les resultaría imposible. De estos hay virus, bacterias, protozoos, pero te hablaré de otros muy distintos: los hongos.


Los hongos tienen miles de formas y algunos pueden generar sustancias químicas para uso terapéutico, como potentes antibióticos; otros son responsables de intoxicaciones; y unos pocos contaminan más que un naufragio de petróleo. Sin embargo, los más impresionantes son los que usan al huésped y lo enferman.  Muchas plantas y a un amplio repertorio de animales sufren todo tipo de micosis a diario, y no te quepan dudas que algunos hongos son un fastidio para cualquier humano.

Que los parásitos saprofitos (los que ayudan al huésped) no sean los más abundantes, demuestra que la naturaleza muchas veces es poco amable, y si un ser vivo ha de usar, despedazar, o incluso manipular mentalmente a otro para subsistir, no le temblarán las células al hacerlo.

Cuando haya un listado de los parásitos más despiadados, en el puesto ganador siempre estará el hongo Cordyceps Unilateralis: el terror de las hormigas. Sus mecanismos incluyen usar al huésped como escudo, y ordenarle qué hacer y dónde morir. Esto no ha hecho más que empezar: mira el ciclo del parásito, y alucina.



INFECCIÓN: La hormiga busca alimento en una zona infestada de esporas microscópicas. Las esporas penetran la cáscara de la hormiga y se instalan en su interior.


ABRAZO DE LA MUERTE: La hormiga deja su colonia o es expulsada por su comportamiento anormal, y el hongo le ordena que se instale en la hoja de un árbol para que muera anclada en el vaso de la hoja.


EL CRECIMIENTO FÚNGICO: El hongo devora el interior de la hormiga y usa su piel como  armadura. Poco después, el hongo saca un tentáculo de esporas por la parte posterior de la cabeza de la hormiga, y lo hace crecer.


ZONA DE INFECCIÓN: El hongo libera esporas en un radio de diez metros cuadrados para atacar a más hormigas, garantizando su cruel ciclo vital.



No creas que este parásito lleva cuatro días entre nosotros. El equipo del Dr. Hugues descubrió este hongo en un fósil de una hoja de 48 millones de años.


Este hongo es capaz de transformar una hormiga en un zombi. Cuando recuerdes que los centenares de miles de virus, hongos, y parásitos que cada día mutan y se adaptan a nuevos huéspedes, verás que los largometrajes de muertos vivientes algún día podrían ser reales. ¿No lo crees así? Quizás debas ser una hormiga para creerlo.


Deseo que este post te haya gustado leerlo, tanto como a mí me ha gustado hacerlo. Agrégame a mis redes sociales si quieres ver más contenidos como este. Muchas gracias.

David Moreno Ruiz.

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